Cada vez más personas en las últimas semanas han acudido al jarl Balgruuf el Grande con un problema común que parece estar extendiéndose por el resto de comarcas. Al parecer estas gentes se vienen quejando de que las áreas mineras de la comarca de Carrera Blanca no abastecen de una manera satisfactoria del mineral de corindón a los herreros de la ciudad ni de las localidades menores. En principio, este hecho podría no suponer un problema grave, pues las armas y armaduras cuya fabricación requieren de corindón no son del todo prescindibles en la mayoría de los casos, existiendo modelos mucho mejores y de mayor calidad cuyos materiales básicos pueden ser adquiridos más fácilmente según el tipo. Sin embargo, en donde realmente afecta esta crisis es en el sector de la construcción de viviendas y objetos de carpintería.
Hablando con un grupo de representantes de los trabajadores del sector minero, el jarl Balgruuf les insistió en no dejar caer el negocio que de ellos depende, pero la respuesta de los mineros es contundente: "no podemos vender algo que parece haberse agotado" se reafirma el líder de este grupo. "Las minas y yacimientos de corindón escasean hoy en día debido a los excesos producidos por el <boom> inmobiliario de hace un par de años, ahora habrá que buscar otros métodos para suplir esta materia prima".
Éstas son duras afirmaciones para aquellos que han empezado a construir su vivienda o para aquellos que viven de su construcción. Nuestro corresponsal en Falkreath ha logrado entrevistarse con el dueño de una hacienda en construcción, el cual se ha visto obligado a detener las obras indefinidamente: "He invertido más de diez mil septim en materiales y horas de trabajo; tengo paredes, camas y demás, pero me es imposible hacer siquiera una puerta porque la fabricación de cerraduras requiere corindón, así que mi familia y yo vivimos con miedo en una casa sin una sola puerta" nos relata el afectado, quien se ha visto obligado a reclutar un ejército privado para defender su propiedad (ejército que haría palidecer de envidia incluso al General Tulio de Soledad).
Sin embargo, los altos cargos del Imperio y la mayor parte de los herreros de Skyrim también han mostrado su descontento debido a que el corindón es un material vital a la hora de crear acero, pues la mayor parte de la indumentaria reglamentaria imperial conlleva la fundición de acero. El propio General Tulio ha mostrado su queja formal ante el gremio de mineros, exigiéndoles que solucionen este problema. "No podemos permitirnos rebajar la calidad de nuestras gloriosas armaduras a simple hierro, ni podemos adoptar tipologías de armaduras que no nos corresponden, pues perderíamos nuestra regia identidad y nuestra unidad como nación poderosa frente a la chusma de los Capas de la Tormenta", afirmó Tulio en una entrevista que nos concedió en exclusiva.
En este punto muerto en el que están sumidas la construcción y la herrería en Skyrim, parece ser que cualquier solución que sea propuesta deja importantes cabos sueltos que, bien por unas cosas o por otras, no satisfacen plenamente a ninguna de las partes. Sin embargo, el archimago Savos Aren, del Colegio de Hibernalia, ha prometido formalmente a la población que tanto sus magos como él buscarán la solución más asequible y barata al problema mediante el uso de las artes arcanas, combinando diferentes tipos de materiales y técnicas para crear el material definitivo que resuelva, de un modo definitivo, esta crisis.
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