martes, 30 de diciembre de 2014

Los espectros de hielo impiden la llegada a Skyrim de los Tres Jarls Magos

Como cada año por estas fechas, Sus Majestades Mágicas acuden a todas las provincias de Tamriel desde su castillo oculto en algún lugar de las Islas Telvanni (aunque algunos piensan que proceden de la propia Akavir) para ofrecer increíbles espectáculos de magia para todos los públicos y repartir toda clase de regalos para los más pequeños que asistan a sus funciones, como bastones mágicos que invocan muñecos o espadas de madera encantadas para que los niños puedan entrenar. Incluso los más adultos no se quedan sin su obsequio: armaduras mágicas, espadas, calderos que cocinan solos, vestidos únicos… Toda una amplia gama de objetos que se reparten entre aquellos que tienen la buena fortuna de asistir a uno de los espectáculos que ofrecen Sus Majestades.

Pero este año, todo Skyrim se halla conmocionado por los sucesos acaecidos en el lejano noreste de la provincia: los Tres Jarls Magos de Oriente se encuentran atrapados sin remedio a apenas dos millas de las ruinas del Cobijo de los Refugiados, al Este de Ventalia, pues una increíble tormenta de hielo les ha cerrado el paso de las montañas que comunica Morrowind con Skyrim. El pánico comenzó a extenderse entre los más jóvenes al llegar la fecha de la tan esperada llegada de los Jarls Magos a Ventalia, pues los pregones que anuncian su llegada no acudieron ni el día previsto ni los siguientes. “Estarán haciendo un espectáculo especial en Morrowind”, comentaba uno de los padres a su hijo, “seguro que este año nos sorprenden con algo mucho más especial, por eso tardan tanto”. Aunque estas explicaciones parecieron calmarlos, tras dos días sin tener una sola noticia volvieron las inquietudes, los llantos y las rabietas, y cientos de niños preocupados asaltaron las calles de la capital de la Marca Oriental al grito de “¡Queremos a nuestro Jarl! ¡Queremos a nuestro Jarl!”, lo que provocó que el jarl Ulfric, gobernante de la ciudad, se llenara de orgullo y satisfacción ante semejantes alabanzas y saliese a la plaza principal a dar un discurso a tan jóvenes y fieles súbditos, pero fue estrepitosamente rechazado por los niños con un “¡A ti no te queremos! ¡Eres feo y no nos das regalos! ¡Queremos a los Tres Jarls Magos, buaaaaaaaaaaaaaa!”, por lo que Ulfric, enojado, cerró las puertas de su palacio profiriendo toda clase de improperios no aptos a oídos menores.

Ante general descontento, que se fue extendiendo por las nueve Comarcas, los jarls de Skyrim decidieron enviar una partida en busca de los Jarls de Oriente: “No podemos ni dormir”, afirma Elisif, de Soledad, “el berrinche de los niños (y de algunos adultos, todo sea dicho) no para ni por la noche, ¡es insufrible! Por eso tenemos que hacer algo rápido… ¡Por los Divinos, hace tres días que no pego ojo!” Como ella, muchos jarls, comandantes de la guardia y adultos en general están sufriendo las consecuencias del insomnio, paseando por las calles de ciudades y pueblos como muertos vivientes: “¡Que los Divinos nos amparen, los draugr asaltan Skyrim!” se reía un comerciante de Cyrodiil que acaba de ver el panorama al llegar a Riften.

Al fin, varias compañías de soldados de cada Comarca partieron rumbo a Marca Oriental y, aunque al principio el jarl Ulfric lo tomó como una invasión en toda regla y una traición por parte de sus aliados, al final tuvo que ceder y enviar a sus propias tropas incluso, ya que él, reconoció, tampoco podía dormir ni aunque se encerrase en la más profunda mazmorra del Palacio de los Reyes.

Tres días después de haber cruzado tan enorme ejército el Cobijo de Refugiados, regresaron habiendo sufrido innumerables bajas pero escoltando a los Jarls de Oriente, que estaban en un claro estado de congelación y padecían toda clase de heridas.

“La tormenta de nieve nublaba nuestra visión”, comentaba el jarl Siddgeir, de Falkreath, que había comandado a sus tropas, “apenas sabíamos qué podría esconderse a veinte pasos, pero aun así logramos encontrar a Sus Majestades de Oriente casi sin problemas, tan sólo seis de los nuestros habían sufrido algún percance debido al frío. Pero la vuelta… es otro cantar; los espectros de hielo nos tendieron una emboscada ¡fíjese! Bestias inmundas pensando en comunidad para matarnos a todos… ¡Vaya si casi lo consiguen…! Menos mal que contábamos con varios magos de Hibernalia, que conocen la magia del fuego, y con nuestras propias antorchas, oiga, que fueron más eficaces que las espadas y hachas… Por poco no lo contamos.”

Pese a todo, los Tres Jarls Magos llegaron, aunque en pésimas condiciones, a Ventalia, y ofrecieron un espectáculo jamás visto a los niños de allí antes de ser atendidos por el personal médico, pues, según nos explicaron, “la ilusión de los más pequeños fue nuestro impulso a seguir en las gélidas montañas; no podíamos defraudarlos, y ya que les hicimos esperar tanto, parece injusto hacerlos esperar más de lo debido mientras nos recuperamos. ¿Qué es nuestra salud comparada con la sonrisa y alegría de cientos de niños? Es más, ¿qué sería de nosotros sin ellos? Anunciamos de antemano que en cuanto tanto nuestros sirvientes como nosotros podamos caminar y proseguir el viaje, continuaremos por Skyrim repartiendo ilusión a su gente en estas fechas  en las que tanto se nos necesita.”


Con tales conmovedoras palabras de los Jarls de Oriente se despidieron de su audiencia de Ventalia para recuperarse en el plazo más corto posible, por lo que en breve se podrá disfrutar de su espectáculo en Hibernalia, como viene siendo tradición. 

viernes, 12 de diciembre de 2014

La posada “El otro vino” arrasa en su inauguración

La Comarca entera de Carrera Blanca miraba con expectación el desarrollo de las obras llevadas a cabo en los exteriores de Paraje de Rorik, en donde poco a poco se erigía una nueva posada muy austera de madera. La expectación crecía día a día al no abrirse al público nada más acabar la construcción, pues se siguieron viendo obreros entrando y saliendo del edificio hasta dos meses después de haberse techado la posada. Los aldeanos, intranquilos algunos y ansiosos los otros, clamaban a los dueños del local que abriesen pronto, pues habían prometido que en su inauguración repartirían “barriles y barriles de un vino único que jamás habrían probado para conmemorar la apertura”.

Pero no fue hasta tres meses después de que aparentemente hubiesen terminado las obras hasta que se enviaron mensajeros por todo Skyrim para publicitar la próxima apertura del local. Nuestros corresponsales pudieron confirmar que la mayoría de los jarls (excepto Ulfric e Igmund) iban a acudir a probar tan novedoso y misterioso vino.

Apenas una semana más tarde, la posada de Paraje de Rorik estaba completa, ocupando, incluso, la sala principal con sacos de dormir para que la gente pudiese alojarse hasta la inauguración. Tal era la cantidad de personas que habían acudido que incluso muchos habitantes quisieron sacar tajada del asunto: “¿Lo oye? Son cientos y cientos de septims resonando en los bolsillos de los viajeros, claro que se irán sin unos cuantos jeje” nos comentaba el hijo de la posadera, Erik, frotándose las manos mientras instala un puesto de “suvenires” a la entrada de la población. Otros de los lugareños alquilan sus propios salones a los viajeros o les ofrecen rutas guiadas por la región, todo a un módico precio, claro está. “Es increíble lo que una posada puede hacer, aun antes de saber siquiera qué es lo que nos venden… Con tal de que sea gratis todo el mundo viene, ¿no?” comentaba un viajero. El propio jarl Balgruuf, hospedado en la posada local, nos concedió una entrevista en exclusiva, en la que nos afirmó: “en un principio me mostraba reacio a aprobar la construcción de esa posada por su cercanía a este pueblo, pero ahora veo que puede ser un importante incentivo para la economía de la Comarca, ¡y eso sin ni siquiera haber abierto! Estoy ansioso por ver qué pasará los próximos días”, nos dijo, con un rostro excesivamente alegre, fruto de las tres jarras de hidromiel que parecía haberse tomado.

Al fin, el tan esperado día, o más bien noche, de la inauguración llegó, justo cuando tanto los habitantes y visitantes de Paraje de Rorik habían vaciado casi las reservas de vino e hidromiel del lugar y los alrededores. Nuestros reporteros en el lugar nos enviaban confusos informes, fruto sin duda de la borrachera que tendrían también: “Pueeeeeeees… Esto es muuuuuuy bonito jejejejeje… Hay gente muy muy muuuuuy majaaa… ¡Os queremos a todos!”, por lo que no podemos estar seguros de lo que pudo ocurrir exactamente más que por los pocos testigos que posteriormente llegaron a Carrera Blanca, como Bjorlam, el conductor de carruajes habitual de la Comarca, quien nos relató lo ocurrido: “Al principio todo fue normal, la gente se emborrachaba por las calles con el vino local y con las reservas que los propios jarls traían para la espera de antes de la inauguración. Los propietarios de la nueva posada esperaron a que todos estuviesen borrachos para abrir las puertas y repartir sus barriles. Yo estaba en el pueblo cuando lo vi. Hicieron pasar a todos a su local… Al principio no sabía cómo podían caber tantos en ese cuchitril hasta que me asomé por una ventana y vi que bajaban a un sótano, y era allí donde… donde… donde llenaban los barriles con la sangre de los asistentes. ¡¡En efecto, señores, era una posada para vampiros y su vino secreto era sangre! Se aprovecharon de los que iban más borrachos; gracias a los Divinos yo conseguí salvar a los jarls y llevármelos lejos de allí mientras se producía la terrible sangría… Aunque Balgruuf no paraba de gritarme que era un aguafiestas y que quería probar el vino, para luego ponerse a canturrear alguna balada de borracho medio dormido, ¡los daños del carro me los pagará, sin duda, ya puede ser el jarl o el Emperador, pero tengo un negocio respetable y le he salvado la vida! ¿Yo? ¿Que por qué no estaba borracho? ¡Un bueno conductor de carruajes debe estar siempre lúcido para lo que pueda ocurrir, jejeje!”

Tras este terrible testimonio, quedaba confirmada la muerte de casi doscientas personas que se creían borrachas y desmelenadas en el interior de la Posada “El otro vino”, una triste tragedia irreparable.

Seguiremos informando de las nuevas noticias que nos lleguen desde la posada, aunque hemos de notar que el turismo en Paraje de Rorik ha pasado a ser un lugar de interés turístico vampírico, señalado en la Guía de Skyrim para el Vampiro Errante, muy a pesar de los pobres habitantes del lugar, que día a día son menos tanto por la “sed” vampírica como por el miedo que les lleva a abandonar sus hogares y refugiarse en las grandes ciudades, suplicando, en vano, el envío de tropas a Paraje de Rorik, pues las autoridades han anunciado que darán lugar a las acciones legales pertinentes, enviándose mensajeros con órdenes de arresto para los propietarios del lugar (aunque sospechamos que también servirán para llenar barriles, pero así es el protocolo…).